
¿Qué hago, Señor, cuando no encuentro caminos?
¿Qué hago, Señor,
cuando no encuentro caminos,
cuando miro hacia adelante
y no sé por dónde seguir?
¿Qué hago cuando las puertas se cierran,
cuando mis fuerzas se acaban
y parece que ninguna respuesta llega?
Entonces, Señor,
me quedo contigo.
Aunque no vea el camino,
sé que Tú puedes abrirlo.
Aunque no entienda lo que sucede,
confío en que Tú estás conmigo.
No te pido que me muestres
todo el camino de una vez.
Muéstrame solamente
el próximo paso que debo dar.
Dame luz para descubrir tu voluntad,
serenidad para aceptar aquello
que no puedo cambiar
y valentía para hacer
lo que sí está en mis manos.
Cuando tenga miedo,
recuérdame que no estoy solo.
Cuando me sienta perdido,
sé Tú mi camino.
Cuando esté cansado,
sé Tú mi descanso.
Cuando no encuentre respuestas,
sé Tú mi esperanza.
Señor Jesús,
enséñame a confiar en Ti
incluso cuando no comprenda.
Que no me deje llevar
por la desesperanza,
ni por el miedo,
ni por la impaciencia.
Ayúdame a caminar
aunque sea despacio,
a levantarme cuando caiga
y a comenzar de nuevo
cada vez que sea necesario.
Pon en mi corazón
la certeza de que
ninguna noche es eterna,
que después de la oscuridad
siempre puede volver la luz
y que, contigo,
incluso los caminos difíciles
pueden conducir a la vida.
María, Madre de Jesús,
acompaña mis pasos.
Enséñame a decir, como tú:
«Hágase en mí según tu palabra».
Y cuando llegue el momento
en que vuelva a encontrar el camino,
haz que no olvide
que nunca estuve perdido para Ti.
Porque Tú conoces mi camino,
Tú conoces mi corazón
y Tú sabes dónde quiero llegar.
Señor, cuando no encuentre caminos,
haz que te encuentre a Ti.
Amén.
Vea también: Oraciones y Meditaciones
