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Ciencia, filosofía y teología. Elementos que existen y no sabemos qué son

Hay muchos elementos, fenómenos o entidades que sabemos que existen o cuya existencia está fuertemente respaldada, pero cuya naturaleza última todavía no comprendemos completamente. La energía es un buen ejemplo, aunque conviene precisar qué significa.

Algunos ejemplos interesantes

Fenómeno o entidad¿Qué sabemos?¿Qué no sabemos completamente?
EnergíaEs una magnitud física que se conserva y puede transformarseNo es una “sustancia”; su naturaleza profunda está ligada a las leyes de la física
Materia oscuraParece constituir gran parte de la materia del universo por sus efectos gravitatoriosNo sabemos exactamente qué partículas la forman
Energía oscuraParece estar relacionada con la expansión acelerada del universoNo sabemos qué es físicamente
ConcienciaExiste nuestra experiencia subjetiva y podemos estudiar sus correlatos cerebralesNo sabemos cómo surge exactamente la experiencia consciente
GravedadConocemos perfectamente muchos de sus efectos y la describimos con gran precisiónNo sabemos cómo encaja completamente con la física cuántica
TiempoEs fundamental en nuestras teorías físicas y en nuestra experienciaSu naturaleza profunda sigue siendo objeto de debate
EspacioPodemos medirlo y describir su geometríaNo sabemos si es fundamental o si emerge de una realidad más profunda
VidaPodemos estudiar organismos y sus procesosNo conocemos completamente cómo apareció la primera vida
Origen del universoTenemos evidencias muy sólidas de un universo temprano extremadamente caliente y densoNo sabemos qué ocurrió en el límite inicial ni si tiene sentido hablar de un “antes”
Gravedad cuánticaSabemos que necesitamos compatibilizar relatividad y mecánica cuánticaNo tenemos todavía una teoría confirmada
Vacío cuánticoEl “vacío” físico no es simplemente la nadaSu naturaleza y relación con la energía del universo aún presentan grandes problemas
Origen de las leyes físicasObservamos regularidades matemáticas extraordinariamente precisasNo sabemos por qué existen esas leyes y por qué tienen precisamente esa forma

Y hay una distinción muy importante

No es lo mismo decir:

“Existe pero no sabemos qué es”

que decir:

“Sabemos que produce determinados efectos, pero desconocemos su naturaleza fundamental.”

Por ejemplo, con la materia oscura no hemos visto directamente la supuesta sustancia que la constituye, pero tenemos numerosas observaciones astronómicas que indican que hay algo con efectos gravitatorios que no puede explicarse solamente con la materia ordinaria.

Con la energía, en cambio, la situación es diferente. La energía no es una especie de “material invisible” que esté flotando por ahí. Es una magnitud física que permite cuantificar la capacidad de un sistema para producir cambios y que aparece en diferentes formas: cinética, potencial, térmica, química, electromagnética, nuclear, etc.

Si lo que buscas es algo más profundo…

Tu pregunta puede llevar a una cuestión filosófica muy interesante:

Ahí aparecen algunos de los grandes misterios actuales: conciencia, materia oscura, energía oscura, tiempo, espacio, gravedad, origen de la vida y origen mismo de las leyes de la naturaleza.

Y todavía hay una pregunta más radical: ¿existe algo que no podamos observar directamente, pero que podamos conocer indirectamente por sus efectos? Ese es precisamente uno de los grandes métodos de la ciencia.

Sí. De hecho, una parte importante de la ciencia consiste precisamente en conocer cosas que no podemos observar directamente, pero cuya existencia podemos inferir por sus efectos.

Algunos ejemplos muy claros

1. Los electrones
No vemos un electrón con nuestros ojos. Sabemos que existe porque produce efectos medibles: corriente eléctrica, campos, trayectorias en detectores, etc.

2. Los agujeros negros
No podemos observar directamente el interior de un agujero negro ni la singularidad. Pero podemos detectar sus efectos sobre las estrellas cercanas, el gas, la luz y las ondas gravitacionales.

3. La materia oscura
Es probablemente uno de los ejemplos más impresionantes. No sabemos qué es exactamente ni la hemos detectado directamente como partícula, pero observamos sus efectos gravitatorios sobre galaxias y cúmulos de galaxias.

4. La energía oscura
No sabemos qué es. Sin embargo, observamos que la expansión del universo se está acelerando. Algo parece estar produciendo ese efecto.

5. Los campos electromagnéticos
No vemos un campo eléctrico o magnético como vemos una piedra. Pero podemos medir perfectamente sus efectos sobre cargas y partículas.

6. Los neutrinos
Durante mucho tiempo fueron conocidos principalmente por sus efectos indirectos. Hoy podemos detectarlos mediante instrumentos especializados, aunque siguen siendo extraordinariamente difíciles de observar.

7. La conciencia
Aquí entramos en un terreno diferente. Podemos observar actividad cerebral y estudiar sus correlaciones con experiencias, pero la experiencia subjetiva de otra persona no podemos observarla directamente. La conocemos por sus manifestaciones y por lo que la persona comunica.

Hay algo todavía más interesante

Esto nos lleva a distinguir tres niveles:

A. Lo que observamos directamente
Por ejemplo, una estrella, una piedra o una persona.

B. Lo que no observamos directamente pero podemos detectar por sus efectos
Por ejemplo, un agujero negro o la materia oscura.

C. Lo que postulamos para explicar determinados efectos, pero cuya existencia todavía no está demostrada
Aquí debemos ser mucho más prudentes.

Y esto último es fundamental: que algo explique un fenómeno no significa automáticamente que exista. La ciencia necesita que la hipótesis produzca predicciones comprobables.

Y aquí aparece una cuestión filosófica fascinante

La pregunta podría formularse así:

La respuesta de la ciencia es: podemos conocerla indirectamente si sus efectos son suficientemente claros, repetibles y medibles.

Pero esto abre una cuestión todavía más profunda:

Ahí ya nos encontramos en la frontera entre ciencia, filosofía y metafísica. Y es precisamente donde aparecen cuestiones como Dios, el alma, el sentido de la existencia o la causa última de la realidad.

Conviene hacerlo con una distinción muy clara: no todas las “realidades invisibles” tienen el mismo grado de evidencia. Algunas están extraordinariamente confirmadas por la ciencia; otras son hipótesis; y otras pertenecen fundamentalmente al terreno filosófico o teológico.

10 realidades que conocemos —o creemos conocer— por sus efectos

#Realidad¿La observamos directamente?¿Por qué creemos que existe?Grado de conocimiento
1ElectronesNo a simple vistaPor sus efectos eléctricos, magnéticos y en detectores🟢 Muy alto
2Campos electromagnéticosNo como objetos materialesPor sus efectos sobre partículas y materia🟢 Muy alto
3Agujeros negrosNo directamente en su interiorPor sus efectos gravitatorios, luz y ondas gravitacionales🟢 Muy alto
4NeutrinosExtremadamente difícilPor las interacciones que producen en detectores🟢 Muy alto
5Materia oscuraNo directamentePor sus efectos gravitatorios sobre galaxias y estructuras cósmicas🟡 Alto, naturaleza desconocida
6Energía oscuraNoPor la expansión acelerada del universo🟡 Alto como fenómeno, desconocida su naturaleza
7TiempoNo como una “cosa”Por el cambio, la causalidad y su papel en las teorías físicas🟡 Alto, naturaleza profunda discutida
8ConcienciaNo podemos observar directamente la experiencia de otra personaPor la conducta, comunicación y actividad cerebral asociada🟡 Existe la experiencia; desconocemos plenamente su naturaleza
9AlmaNoConcepto filosófico y religioso utilizado para explicar la dimensión espiritual de la persona🔵 Filosofía/teología
10DiosNo mediante los sentidos ni instrumentos científicosArgumentos filosóficos, experiencia religiosa y revelación🔵 Filosofía/teología

1. El electrón: un buen ejemplo

Durante mucho tiempo la física tuvo que aceptar entidades que no podían verse directamente.

No vemos un electrón como vemos una pelota. Pero podemos decir:

“Si existe algo con determinadas propiedades, debería producir estos efectos.”

Y los efectos aparecen una y otra vez.

Por eso la ciencia termina aceptando que el electrón no es simplemente una imaginación útil: hay una realidad física detrás de los efectos observados.

2. La materia oscura: un caso todavía abierto

Aquí la situación es diferente.

Los astrónomos observan que las galaxias se comportan como si hubiera mucha más masa de la que podemos detectar directamente.

Es parecido a ver:

No ves quién la ha abierto, pero puedes preguntarte:

¿Hay alguien detrás?

Si el fenómeno se repite y todas las explicaciones alternativas fallan, la hipótesis de una causa invisible adquiere fuerza.

Pero todavía no sabemos qué es exactamente la materia oscura.

3. La conciencia es todavía más misteriosa

Aquí ocurre algo extraordinario.

Podemos estudiar un cerebro mediante instrumentos y observar neuronas, conexiones y actividad eléctrica.

Pero hay algo que no podemos observar directamente desde fuera:

Yo puedo observar tu cerebro.

Tú puedes decirme:

Pero yo no puedo experimentar directamente tu dolor.

Puedo estudiar sus correlatos cerebrales, pero la experiencia subjetiva sigue siendo uno de los grandes problemas de la filosofía de la mente y de la neurociencia.

4. Y llegamos al alma

Aquí hay que cambiar de terreno.

La ciencia puede estudiar:

  • el cerebro;
  • el sistema nervioso;
  • la conducta;
  • las emociones;
  • la memoria;
  • la actividad neuronal.

Pero la afirmación:

no puede demostrarse utilizando simplemente un escáner cerebral.

Es una afirmación filosófica y teológica.

La tradición cristiana sostiene que el ser humano no es únicamente materia. Pero eso pertenece a una concepción metafísica de la persona, no a una hipótesis experimental ordinaria.

Aquí aparece la cuestión más profunda.

Dios no sería simplemente otra cosa invisible dentro del universo.

Un electrón invisible sería una entidad física.

Dios, en la concepción clásica cristiana, sería algo completamente distinto:

Por eso sería un error buscar a Dios con un telescopio o un microscopio.

Sería parecido a intentar encontrar matemáticamente al autor de una ecuación mirando solamente dentro de los números de la ecuación.

La pregunta sobre Dios es:

¿Por qué existe algo en lugar de nada?

Y después:

¿Por qué existe un universo ordenado, inteligible y gobernado por leyes?

Y todavía:

¿Por qué existe un ser capaz de preguntarse por el sentido de todo esto?

Una escala muy interesante

Podríamos representar nuestro conocimiento así:

VISIBLE


Lo que podemos observar directamente

INVISIBLE PERO MEDIBLE


Electrones · neutrinos · campos

INVISIBLE E INFERIDO


Materia oscura · energía oscura

EXPERIENCIA INTERIOR


Conciencia · pensamiento · libertad

REALIDAD METAFÍSICA


Alma · causa primera

REALIDAD TRASCENDENTE


Dios

La cuestión fundamental es que “no puedo verlo” no significa “no existe”.

Pero tampoco significa:

“No puedo verlo, por tanto existe.”

Hay que preguntar siempre:

Y esta distinción es especialmente importante cuando hablamos de Dios, porque permite evitar dos errores opuestos: decir “la ciencia ha demostrado que Dios existe” o decir “como la ciencia no puede medir a Dios, entonces Dios no existe”. Ninguna de las dos afirmaciones se sigue necesariamente de la ciencia.

Vea también: Ciencia y Filosofía y Teología

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