Origen del contenido

Escuela de Vida. Las coincidencias y la voluntad de Dios

Desde el punto de vista católico, las coincidencias y la voluntad de Dios están relacionadas, pero no son exactamente lo mismo. Una coincidencia puede ser simplemente un hecho casual, pero también puede convertirse en una ocasión para descubrir algo que Dios permite o quiere enseñarnos. La clave está en no confundir la providencia de Dios con una interpretación automática de todos los acontecimientos.

¿Qué son las coincidencias?

Una coincidencia es la concurrencia de dos o más acontecimientos que parecen relacionados, aunque no exista una relación evidente entre ellos.

Por ejemplo:

  • Pensamos en una persona y, ese mismo día, nos llama.
  • Estamos buscando una respuesta y encontramos inesperadamente algo que nos ayuda.
  • Conocemos a alguien en un momento especialmente importante de nuestra vida.
  • Se produce un encuentro o una circunstancia que parece llegar «justo cuando hacía falta».

Ante esto, un católico puede preguntarse:

La respuesta católica requiere equilibrio.

Dios puede servirse de acontecimientos aparentemente casuales

La fe católica enseña que Dios gobierna y acompaña la creación mediante su Providencia.

El Catecismo afirma:

Esto significa que Dios puede servirse de acontecimientos ordinarios, encuentros inesperados y circunstancias aparentemente fortuitas para conducirnos, ayudarnos o hacernos reflexionar.

Pero eso no significa que tengamos que interpretar cada coincidencia como un mensaje sobrenatural.

¿Quiere decir que todo lo que sucede es voluntad de Dios?

No exactamente.

Esta es una distinción fundamental.

Dios puede permitir algo sin que eso signifique que lo quiera directamente.

Por ejemplo, Dios no quiere el pecado. Sin embargo, permite que el ser humano pueda pecar porque respeta nuestra libertad.

Podemos distinguir:

SituaciónRelación con Dios
Una persona hace el bienDios quiere el bien
Una persona ama y ayudaEstá actuando conforme a la voluntad de Dios
Una persona comete un pecadoDios no quiere el pecado, aunque permite la libertad
Sucede una desgraciaNo debemos concluir automáticamente que Dios la haya querido
Encontramos una oportunidad inesperadaPuede ser una circunstancia de la que Dios se sirva
Una coincidencia nos hace reflexionarPuede ser una ocasión para discernir, pero no una prueba automática de intervención divina

Por eso es peligroso decir:

«Esto ha ocurrido, por tanto, Dios quiere que haga exactamente esto».

No necesariamente.

¿Qué es entonces la voluntad de Dios?

La voluntad de Dios no consiste principalmente en que descubramos mediante señales qué acontecimientos concretos quiere Dios que ocurran.

La voluntad de Dios se manifiesta, ante todo, en amar a Dios y al prójimo, vivir según el Evangelio, buscar la verdad, hacer el bien y evitar el pecado.

Jesús lo resume claramente:

Por tanto, si una supuesta «señal» nos lleva hacia el egoísmo, la mentira, la soberbia, el desprecio de los demás o el pecado, no podemos considerarla voluntad de Dios, aunque haya ocurrido después de una coincidencia extraordinaria.

Coincidencia no significa necesariamente «señal de Dios»

Este es probablemente el punto más importante.

Supongamos que una persona está pensando:

Y casualmente escucha ese mismo día una conversación sobre esa empresa.

Podría pensar:

«Dios me está diciendo que acepte el trabajo».

Pero la conclusión es demasiado rápida.

Podría ser una coincidencia.

También podría ser una circunstancia que Dios está permitiendo y que merece ser considerada.

Pero todavía hace falta discernimiento.

La pregunta correcta no es:

Sino:

¿Cómo discernir si una coincidencia puede tener un significado?

La tradición católica recomienda prudencia.

Podemos hacernos varias preguntas.

1. ¿Es compatible con el Evangelio?

Dios no puede conducirnos hacia algo contrario a Cristo.

2. ¿Me acerca al bien?

Una auténtica inspiración de Dios debería conducir hacia mayor verdad, caridad, humildad y responsabilidad.

3. ¿Respeta mi libertad y la libertad de los demás?

Dios no necesita manipularnos mediante miedo, obsesiones o señales constantes.

4. ¿Estoy buscando realmente a Dios o solamente una confirmación de lo que ya quiero hacer?

Esta pregunta es muy importante.

A veces no buscamos descubrir la voluntad de Dios.

Buscamos que Dios confirme nuestra propia voluntad.

5. ¿Existen razones objetivas?

Una decisión importante no debería depender únicamente de una coincidencia.

Hay que considerar:

  • hechos;
  • consecuencias;
  • responsabilidades;
  • consejo de personas prudentes;
  • oración;
  • enseñanzas de la Iglesia;
  • circunstancias reales.

6. ¿Produce paz profunda o solamente excitación y ansiedad?

La paz cristiana no significa necesariamente ausencia de dificultades, pero una decisión buena suele poder ser examinada con serenidad.

Dios también habla a través de lo ordinario

Existe otro error contrario: pensar que Dios solamente actúa mediante acontecimientos extraordinarios.

La espiritualidad católica enseña precisamente lo contrario.

Dios puede encontrarnos:

  • en la oración;
  • en la Eucaristía;
  • en la Sagrada Escritura;
  • en los sacramentos;
  • en una persona que nos necesita;
  • en un consejo prudente;
  • en una obligación cotidiana;
  • en una dificultad;
  • en una oportunidad para hacer el bien;
  • en una conversación;
  • incluso en un acontecimiento inesperado.

Pero que Dios pueda servirse de algo no significa que tengamos que convertirlo en una señal sobrenatural.

¿Qué diferencia hay entre providencia y superstición?

Es una diferencia fundamental.

Fe en la Providencia

Significa:

Superstición

Sería pensar:

La primera actitud es cristiana.

La segunda puede llevarnos a atribuir a Dios mensajes que quizá nunca ha dado.

Por eso el cristiano no debe vivir obsesionado buscando números, fechas, coincidencias, sueños, personas o acontecimientos que funcionen como códigos secretos de Dios.

¿Puede Dios utilizar una coincidencia para hablarnos?

Sí, puede.

Dios es libre y puede servirse de cualquier circunstancia para tocar nuestro corazón.

Pero hay una diferencia entre decir:

y decir:

La primera postura es prudente.

La segunda puede ser una interpretación que no podamos demostrar.

Un ejemplo sencillo

Imaginemos que alguien está pasando por una crisis de fe.

Un día entra en una iglesia que normalmente no visita y escucha una reflexión que responde precisamente a una pregunta que llevaba meses haciéndose.

Puede decir:

Eso puede ser una experiencia espiritualmente fecunda.

Pero sería imprudente concluir:

La primera interpretación abre la puerta al discernimiento.

La segunda puede convertir una coincidencia en un supuesto oráculo.

La voluntad de Dios no suele descubrirse mediante una sola señal

En la vida cristiana, el discernimiento normalmente es un proceso.

Podemos resumirlo así:

ORACIÓN → EVANGELIO → RAZÓN → CONSEJO → CIRCUNSTANCIAS → DISCERNIMIENTO → DECISIÓN

Y después:

CONFIANZA EN DIOS

No necesitamos tener una certeza absoluta sobre cada detalle de nuestra vida.

A veces tenemos que tomar una decisión prudente con la información disponible y confiar en Dios.

Una regla muy sencilla

Ante una coincidencia, un cristiano puede decir:

Esta es una actitud mucho más católica que intentar descubrir continuamente mensajes ocultos en todo lo que sucede.

En resumen

Coincidencia: algo que ocurre de manera aparentemente casual o inesperada.

Providencia: la acción amorosa de Dios que acompaña y conduce su creación.

Voluntad de Dios: aquello que Dios quiere para nuestra vida y, sobre todo, nuestra respuesta al bien, a la verdad, al amor y al Evangelio.

Discernimiento: el proceso mediante el cual intentamos descubrir cómo responder fielmente a Dios en una situación concreta.

Y una idea para recordar:

La actitud cristiana no consiste en buscar señales continuamente, sino en buscar a Dios.

Vea también: Escuela de Vida y Espiritualidad

Vea también

Escuela de Vida. ¿Qué es la terapia cognitivo-conductual? Aprender a pensar, sentir y actuar de otra manera

1. ¿Qué es la terapia cognitivo-conductual? La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tipo de psicoterapia …