Origen del contenido

Escuela de Vida. Cómo son las personas maduras y equilibradas

Las personas maduras y equilibradas no son aquellas que nunca se equivocan ni tienen problemas. Son personas que han aprendido a conocerse, gobernarse y relacionarse con los demás de una manera sana y responsable.

Características de una persona madura y equilibrada

  1. Se conoce a sí misma
    Reconoce sus virtudes, defectos, capacidades y limitaciones. No necesita aparentar ser lo que no es.
  2. Sabe controlar sus emociones
    Siente tristeza, enfado, miedo o frustración, pero procura que sus emociones no gobiernen todas sus decisiones.
  3. Piensa antes de actuar
    No responde impulsivamente a todo. Aprende a detenerse, reflexionar y elegir la mejor respuesta.
  4. Acepta la realidad
    No vive permanentemente luchando contra lo que no puede cambiar. Distingue entre aquello que puede modificar y aquello que debe aceptar.
  5. Asume sus responsabilidades
    No busca siempre culpables. Cuando se equivoca, puede decir: «Me he equivocado» y trata de reparar el daño.
  6. Sabe poner límites
    Ayuda a los demás, pero no permite que abusen de él. Comprende que decir «no» algunas veces también es necesario.
  7. No depende constantemente de la aprobación de los demás
    Escucha las opiniones ajenas, pero no necesita que todo el mundo lo acepte o lo elogie para sentirse valioso.
  8. Sabe escuchar
    No necesita tener siempre la razón. Puede escuchar opiniones diferentes sin sentirse amenazado.
  9. Sabe pedir perdón y perdonar
    No considera pedir perdón una humillación. Tampoco vive alimentando resentimientos.
  10. Tiene estabilidad en sus relaciones
    Procura no pasar continuamente del entusiasmo al rechazo, del cariño a la hostilidad o de la confianza absoluta a la desconfianza total.
  11. Acepta las críticas razonables
    Una crítica no significa necesariamente un ataque. Puede preguntarse: «¿Hay algo de verdad que pueda aprender de esto?»
  12. No necesita tener siempre la última palabra
    Comprende que algunas discusiones no conducen a nada y que tener paz puede ser más importante que tener razón.
  13. Es capaz de estar solo
    No necesita estar permanentemente acompañado, entretenido o conectado. Puede encontrarse consigo mismo sin sentirse vacío.
  14. Aprende de sus errores
    No convierte cada fracaso en una tragedia. Se pregunta qué puede aprender y cómo puede hacerlo mejor la próxima vez.
  15. Piensa en las consecuencias
    No solamente pregunta: «¿Qué me apetece hacer?», sino también: «¿Qué consecuencias tendrá lo que haga?»
  16. Tiene empatía
    Procura comprender lo que sienten los demás antes de juzgarlos.
  17. No vive comparándose
    Comprende que cada persona tiene su propia historia, circunstancias, capacidades y ritmo de vida.
  18. Sabe disfrutar de las cosas sencillas
    No necesita grandes acontecimientos para sentirse bien. Valora la amistad, la familia, una conversación, el trabajo bien hecho, la naturaleza o un momento de tranquilidad.
  19. Mantiene sus principios
    No cambia continuamente de valores dependiendo de quién tenga delante o de lo que le resulte más conveniente.
  20. Tiene capacidad para cambiar
    Madurez no significa pensar: «Yo soy así y no voy a cambiar». Al contrario, una persona madura reconoce que siempre puede aprender y mejorar.

En pocas palabras

Una persona madura puede sentir sin dejarse dominar por lo que siente, pensar sin quedarse paralizada, actuar sin impulsividad, amar sin poseer, ayudar sin anularse, perdonar sin olvidar las lecciones y reconocer sus errores sin destruirse por ellos.

Y hay una idea especialmente importante:

Desde una perspectiva cristiana, además, la verdadera madurez humana no consiste únicamente en controlar las emociones, sino en crecer en amor, libertad, responsabilidad, humildad, capacidad de perdón y entrega a los demás.

Vea también: La madurez y Escuela de Vida

Vea también

Escuela de Vida. ¿Qué es la terapia cognitivo-conductual? Aprender a pensar, sentir y actuar de otra manera

1. ¿Qué es la terapia cognitivo-conductual? La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tipo de psicoterapia …