¿Cuándo debo preocuparme? ¿Qué me tiene que pasar para darme cuenta que algo no está funcionando bien en mí?

Hay personas que siempre están preocupadas en exceso por todo. No viven, y lo que es más triste, no dejan vivir a los demás con sus historias, conflictos internos y con sus manías.

¿Cuándo debemos de preocuparnos de nosotros como primer motivo? ¿Qué me tiene que pasar para darme cuenta que algo no está funcionando bien en mí?

Se recomienda que si tienes algunos de estos rasgos muy acentuados, repetitivos o permanente, o varios de los siguientes comportamientos a la vez, acude a un psicólogo o psiquiatra para solicitar su ayuda. Es importante la ayuda de un profesional de la salud mental para superar estas situaciones.

Si observas varios comportamientos de los señalados a continuación tanto en ti como en otras personas es necesario consultar lo antes posible con un profesional de la salud mental.

  1. Cuando pareces que no tienes sentimientos. Cuando no expresas ni alegría ni pena en ninguna ocasión.
  2. Cuando cambias con facilidad de estado de ánimo. Pasas de la tristeza a la alegría y viceversa en cuestión de minutos.
  3. Cuando tienes una ansiedad extrema ante situaciones o seres determinados.
  4. Cuando te ves de manera negativa a ti mismo y tienes mucha tristeza, desánimo, desatención personal.
  5. Cuando tienes una alegría desmesurada sin motivo aparente.
  6. Cuando te irritas o enfadas ante estímulos pequeños. Sentimientos de agresividad significativos.
  7. Movimientos descontrolados, exagerados, continuos y/o involuntarios (tics).
  8. Aumento de la actividad social, laboral o sexual sin motivo aparente.
  9. Agresividad extrema hacia sí mismo y a los demás.
  10. Aislamiento social, comportamiento retraído, evitar relacionarse con las demás personas.
  11. Comportamientos antisociales.
  12. Comportamientos de automutilación, agresiones hacia sí mismo: comer uñas, arrancarse trozos de piel, tirarse el cabello, darse golpes.
  13. Comportamientos altamente desorganizados.
  14. El evitar muchísimo el contacto social, las responsabilidades, etc.
  15. Ideas o intento de suicidio.
  16. Parálisis de alguna parte del cuerpo, dificultades en el movimiento, pérdida de equilibrio.
  17. Simular síntomas: manifestar cosas que realmente no se sienten o no se tienen, dolores ficticios, invención de preocupaciones.
  18. Mentira persistente.
  19. Poco cuidado a la hora de expresar la intimidad. Le cuentan la vida al primero que conocen…
  20. Falta de relaciones afectivas estables, profundas y duraderas.
  21. Trastornos alimenticios.
  22. Trastornos de sueño.
  23. Disfunciones sexuales.
  24. Adicción a los juegos de azar.
  25. Comportamiento compulsivo; repetición de acciones.
  26. Cambio de personalidad.
  27. Fuga de ideas mentales: pérdida u olvido de la continuidad en lo que se está hablando, silencios repentinos.
  28. Lenguaje desorganizado/incoherente.
  29. Verborrea: hablar en exceso, no deja hablar a los demás.
  30. Pensamientos de grandiosidad.
  31. Ideas o sentimientos de ser constantemente perseguido.
  32. Delirios: creaciones imaginarias que se viven como reales.
  33. Alucinaciones: ver y escuchar cosas que no existen.
  34. Despersonalización: siente como ajenas partes de su cuerpo.
  35. Pensamientos obsesivos: pensamientos continuos y repetitivos sobre algo, sobre alguien, acerca de un tema.
  36. Pensamientos irracionales persistente.
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