2 Noviembre: ¿Qué celebramos los católicos en la conmemoración de todos los fieles difuntos?

En la conmemoración de todos los fieles difuntos, que se celebra el 2 de noviembre, los católicos honramos y oramos por todas las almas de los difuntos, especialmente por aquellos que se cree que pueden estar en el Purgatorio. El Purgatorio es, según la enseñanza católica, un estado en el que las almas son purificadas antes de entrar en la presencia de Dios en el Cielo. La creencia es que las oraciones de los vivos pueden ayudar a estas almas en su proceso de purificación.

Los católicos celebramos la conmemoración de todos los fieles difuntos en honor a todos los cristianos que han fallecido, pero que aún no han alcanzado la visión beatífica de Dios (ir al cielo). En este día, recordamos a nuestros seres queridos que han fallecido y los encomendamos a la oración de la Iglesia.

La conmemoración de todos los fieles difuntos tiene su origen en el siglo VII, cuando la Iglesia comenzó a celebrar una fiesta en honor a todos los mártires que habían muerto por su fe. En el siglo XI, el Papa Urbano II extendió esta fiesta a todos los cristianos difuntos.

En la liturgia de la conmemoración de todos los fieles difuntos, la Iglesia nos invita a rezar por los difuntos, para que puedan alcanzar la visión beatífica de Dios (ir al cielo). También nos recuerda que la muerte es un paso hacia la vida eterna, y que todos estamos llamados a la resurrección de los muertos.

Algunas de las formas en que los católicos celebramos la conmemoración de todos los fieles difuntos son:

  • Asistiendo a la misa o a otras celebraciones religiosas.
  • Visitando los cementerios para recordar a nuestros seres queridos.
  • Rezando por los difuntos.
  • Ofreciendo limosnas o obras de caridad en su nombre.

La conmemoración de todos los fieles difuntos es un día de oración y esperanza, porque nos recuerda que la muerte no es el final, sino el comienzo de una nueva vida en la presencia de Dios.

En particular, la Iglesia católica enseña que los difuntos que aún no han alcanzado la visión beatífica se encuentran en el Purgatorio, donde son purificados de los pecados y defectos que aún les impiden estar en la presencia de Dios. La oración de los vivos puede ayudar a los difuntos a acelerar su purificación y a alcanzar la vida eterna.

Por eso, la conmemoración de todos los fieles difuntos es un día importante para la oración por los difuntos. La Iglesia nos invita a pedir por ellos, para que puedan alcanzar la vida eterna lo antes posible.

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